Jueces y fiscales: una visión general sobre la justicia

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Marta Gallardo, Fiscal, licenciada en Derecho por la Universidad de Navarra transmitió a las alumnas su gran pasión por la carrera que ha estudiado y por su ejercicio profesional durante la conferencia que ofreció en las Jornadas de Orientación Profesional de Orvalle.

Comenzó analizando ¿para qué sirve el derecho? El derecho es una ciencia de problemas que no se puede reducir a esquemas matemáticos, pero es una ciencia, aunque inexacta. Es la clave de la organización social. Si no existirá el derecho aparecería el caos. Interviene para evitar el conflicto y, en caso de que surja, ser resuelto por el juez y el fiscal.

Hay que entender la dignidad de la función juridisccional. El derecho tiene esa capacidad única de influir en la encrucijada político-social.

El hombre pasa de ser súbdito a ser ciudadano y el autor de la ley: dueños de su destino. El juez y el fiscal únicamente están sometidos al imperio de la ley; es independiente de los poderes internos y externos. No pueden tolerar órdenes de otros poderes del estado ni siquiera dentro del mismo poder: es independiente e imparcial.

El juez administra justicia y dicta sentencia.  El juez no puede decidir sobre asuntos de trascendencia si el fiscal no solicita a los tribunales el interés público, la vigencia de la legalidad….

Explicó que el principio de independencia y el de imparcialidad rigen su proceder. La constitución ha querido que sean independientes de forma que no estén sometidos al voto ciudadanos para evitar cualquier sombra de opciones políticas. Así pueden defender de manera objetiva la aplicación de la ley de forma objetiva, incluso en contra del propio Estado.

Aseguró que es una profesión que requiere inteligencia emocional, prudencia, saber escuchar, contestar sabiamente. No dejarse llevar por el poder ni por la vanidad. Ser imparcial supone un desprendimiento de muchas cuestiones y supone ser muy virtuoso y muy científico.

La justicia antes que ciencia es virtud. La ciencia de lo justo y lo injusto. Es la carrera de letras más completa porque sabe unir ciencia y humanismo.
Requiere combinar eficacia con autenticidad.

«Me he pasado casi todo el tiempo de mi profesión escuchando».

En cuanto a la carrera judicial, explicó que se accede por oposición y el gran protagonismo lo tiene la memoria.  El poder judicial es al 95% honesto. Es el menos corrupto por estar unido a un sistema de mérito y de capacidad, nunca sometido al voto político.

«Somos muy guardianes de nuestra propia independencia. Somos conscientes de la dignidad de la función, siempre con la visión de espíritu de servicio».

¿Quién puede optar a opositar para judicaturas? Una persona con mentalidad científica y humanística.  Es un trabajo muy sopesado.

Finalizó destacando que en su trabajo ha conquistado su propia libertad y que es muy importante tener la suficiente capacitación para poder elegir y no eperar a ser elegida.