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La ecuación para elegir carrera…

Álvaro Balibrea, es el director del Servicio de Admisión de la Universidad de Navarra. Es doctor en Lingüística Hispánica – PHD por la Universidad de Castilla – La Mancha. Executive MBA por IESE Business School.

En la sesión de bienvenida de la Semana de Orientación Profesional de Orvalle (2020), Álvaro explicó en su sesión cómo debemos enfrentarnos a la situación de nuestros hijos a la hora de elegir sus estudios universitarios. Ha hablado fundamentalmente de dos asuntos: cómo es una universidad hoy en día, cómo ha evolucionado en los últimos años y cómo evolucionará en el corto plazo; y cuál es el papel de los padres para que, a través de su actitud y apoyo imparcial, puedan orientar a sus hijos. 

El mundo se percibe de forma muy distinta desde la mirada de los padres y la de los hijos. Es por ello que es importante dejar de lado los matices y centrarnos en hacerles ver que la elección del itinerario de Bachillerato es clave para ir afinando el destino académico.

Antiguamente la gente realizaba estudios universitarios y después de finalizar el grado abandonaban los estudios para siempre. Pocos casos continuaban más adelante su formación universitaria. 

Hoy en día el escenario académico es muy distinto. En el entorno europeo hay un impulso muy fuerte para que la Universidad sea el entorno de formación de los profesionales a lo largo de toda su vida y no sólo en una etapa específica. La universidad les ayudará a situarse en el entorno en el que se querrán ver en unos años.

Las decisiones que tomen ahora los jóvenes de Bachillerato tendrán un fuerte impacto tanto en el corto como en el largo plazo. Deben comprender que estos últimos dos años de Colegio representan un entorno de generación de habilidades y capacidades, además de una etapa de orientación y discernimiento.

Los factores que influyen en la toma de decisión del grado y universidad son diversos. Álvaro profundizó en los más importantes y destacó que la madurez vocacional y el carácter de cada alumno es clave. Por ello, profundizó en los factores personales, sociales, educativos, económicos y familiares.

Recordó a los padres que es un momento para escuchar y aconsejar, para acompañar sin imponer. Serán unos años de conversaciones en los que será importante tomar en consideración el entorno de cada alumno y sus expectativas. También es un momento de oro para demostrarle a nuestros hijos que confiamos en ellos y que si «quieren, pueden». 

Los padres deben evitar proyectarse en los hijos y dejar que sean ellos los que tomen sus propias decisiones. También deben ser muy cautelosos con las valoraciones que hacen de las carreras y los prejuicios que puedan tener. Las profesiones no tienen más o menos salidas, son las personas las que tienen más o menos salida laboral. No hay carreras mejores o peores y cuidado con las carreras de moda. Recordad que las universidades también saben de marketing. 

Sea cual sea la decisión que tome cada alumno, es fundamental que esté basada en la suma de lo que le apasiona, lo que el mundo necesita, lo que le pagarán y lo que es capaz de hacer bien.