Categorías:

 Padres y Profesores 

 

Hoy es un día perfecto para poner en marcha nuevas estrategias para hablar con nuestros hijos y sacar partido de sus experiencias del día. Os pongo en contexto. Imaginad ese momento en el que padres e hijos se reencuentran después de una larga jornada de trabajo versus un nuevo día de colegio…específicamente el primer día del curso.

El padre o madre está deseando saber todos los detalles, minuto a minuto, de los vivido en la escuela. Mientras su imaginación se adelanta a la realidad y se recrea en historias que rozan el realismo mágico, súbitamente se estrella contra un muro de concreto ante el siguiente diálogo:

-¿Hijo/a, cómo te fue hoy en el Colegio?

-Bien

Así sucesivamente con todas las preguntas que puedan surgir y, ante el fracaso del diálogo que mas bien se torna en cuestionario, finaliza la conversación.

¿Esto significa que nuestro hijo/a ha tenido un día tan normal o indiferente que nada le resulta lo suficientemente interesante como para contarlo?  NO. Probablemente aún son muy pequeños para preguntas tan genéricas. También puede ocurrir que hayan hecho tantas cosas que les cueste centrarse en un solo aspecto, o que o que estén muy cansados o quizás, estén en una etapa en la que falte confianza en la comunicación con los padres.

En cualquier caso, aquí tenéis cinco claves que sirven de base para tener una participación activa en la vida de sus hijos aunque no hayan estado presentes. Esto es fundamental en cualquier etapa de sus vidas.

  • Realizar preguntas más concretas ¿Qué es lo que más te ha gustado hacer hoy en el colegio? Cuéntame algo divertido que te haya sucedido hoy.
  • Intentar generar un diálogo en positivo y sin juicios. En vez de preguntar ¿Hiciste algo malo, o te portaste mal?, una alternativa sería: De las cosas que hiciste hoy, ¿qué te hubiera gustado cambiar?
  • Profundizar en los sentimientos puede resultar muy complejo. En ese caso, en vez de tan solo preguntar ¿Estás bien? O ¿Te pasa algo? es mejor: Cuando llegaste del colegio parecías triste, ¿me quieres contar qué pasó?
  • La riqueza de las conversaciones va más allá de la simple obtención de información, son oportunidades de aprender y transformar vidas. En ese sentido, hablar con nuestros hijos sobre su día, nos permite ayudarles a descubrir y reconocer las bondades de las personas que nos rodean. Para ello, nos podría valer empezar por preguntarles: ¿Alguien hizo algo muy bueno para ti hoy? ¿Qué has aprendido de tus compañeros?
  • Por último, también es interesante enseñarles que tenemos la capacidad de cambiar las cosas, de ser mejor persona y ayudar a los demás en esta misión. Por esto, reflexiones como