Inspiración, Integridad, Tranformación: "El poder de una conversación"

Fecha: 09/02/2018

"Nos jugamos la vida en las conversaciones que tenemos y también en las que no..."

Con la anécdota del equipo de EEUU conformado por nueve miembros y que se colgaron el oro en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 a pesar de todas las dificultades impuestas por Hitler, Álvaro González Alorda inició su conferencia en Orvalle acerca de "El poder de una conversación".

González Alorda, cofundador de Emergap, una consultora especializada en transformación de organizaciones, explicó desde este ejemplo cómo un equipo por el que nadie apostaba, llegó a consolidar una unión extraordinaria, con un entrenador sensacional que les llevó al triunfo. Este equipo consiguió el éxito gracias a que estaba conformado por una tripulación, no por clones. Esto quiere decir que hacían un perfecto engranaje, con una mezcla de distintas personalidades, distintos talentos y capacidades.

Es así como funcionan los mejores equipos, tanto los de empresa, como los sociales y familiares...como la vida misma y su gran riqueza ¿Qué tienen estos equipos que los hace tan eficientes? Básicamente es su estado de fluidez, que la energía de todos sus miembros está perfectamente sincronizada y orientada a un fin común.Con esto, el también profesor de Financial Times · IE | Corporate Learning Alliance, nos invita a que luchemos por conseguir en nuestras familias y en nuestros lugares de trabajo, ese "flow" indispensable. A esto añade la importancia de la confianza que propicia la colaboración y es fundamental para que cualquier relación humana dé frutos.

La disciplina también es otro aspecto fundamental para construir equipos extraordinarios. En este ámbito, González Alorda desmenuza el concepto en cuatro tipo: orden en las cosas, orden en el tiempo (puntualidad), orden en la información y orden en las ideas.

Por otra parte, también explicó que uno de los problemas más frecuentes hoy en día en los grupos de trabajo y en los contextos familiares en los que la confianza no es protagonista, es que sus miembros realizan una colaboración defensiva. En estos casos lo que reina es la acusación, la defensa a través del ataque a otro. Un modelo distinto de colaboración, que resulta muy común entre los anglosajones, es el que viene determinado y limitado por reglas, lo que restringe la creatividad y la motivación. Seguidamente, destacó que otro ambiente muy recurrente en las organizaciones es la armonía artificial, donde reinan las apariencias y el falso aprecio social que esconde una profunda indisciplina.

Habiendo mencionado las dificultades más comunes en los equipos y retomando la importancia del "flow", el ponente a través de una anécdota personal ejemplificó la importancia de que los esfuerzos de todos los miembros de un equipo sean proporcionales y que vayan dirigidos a un mismo objetivo. Insistió en que deben ir siempre perfectamente alineados y con plena confianza entre ellos, sin dejar lugar a la armonía artificial que entorpece y paraliza el funcionamiento de todos. En caso de que esto último ocurra, el líder de equipo debe ser capaz de reconocer lo que ocurre y darle solución, más allá de tan solo sobrevivir a las circunstancias sino transformándolas.

Para esto es fundamental identificar muy bien qué rol tenemos en los distintos entornos de nuestra vida. "La capacidad que tenemos de transofrmar la realidad depende directamente de nuestra capacidad de inspirar". Inspirar es muy distinto a deslumbrar, es la capacidad que tenemos de cambiar los hábitos de los que nos rodean, transformando su vida.

Invitó a reflexionar acerca del equilibrio que tenemos en las relaciones a lo largo de nuestras vidas. Tomando como ejemplo una silla de tres patas, en la que cada una representan: la relación que tenemos con el mundo, la relación que tenemos con los demás y, por último, la relación que tenemos con Dios. Explicó que si quitamos una de ellas o las desalineamos, viviremos en un permanente desequilibrio que no nos dejará mejorar como personas ni transformar a los que nos rodean.Si un auditor analizara nuestras conversaciones ¿Qué conclusiones nos daría? ¿Qué capacidad de transformación realmente tenemos? Para dar luces, González Alorda explicó los tipos de conversación más comunes. Asimismo, destacó que la calidad del liderazgo depende proporcionalmente de la calidad de las conversaciones y de la calidad del feedback.

Para identificar y comprender el feedback, debemos saber que existen algunos más básicos como: las acciones, habilidades y actitudes; y otros más transformadores como: hábitos, personalidad y valores. Si realmente tenemos interés en conseguir una conversación transformadora, debe cuidar y equilibrar los argumentos con la empatía, de este modo evitamos el rechazo, desgaste y exploción, y conseguimos un efecto inspirador.

Entre las principales claves que ofreció para mejorar la argumentación, destacan: identificar el propósito de la conversación, diseñar los mensajes clave y que sean pocos, subrayar las palabras clave, ordenar los mensajes, apoyar el mensaje en hechos y datos, y utilizar la técnica SCI: situación - comportamiento - impacto.

Por su parte, para mejorar la empatía resaltó la importancia de: suspender los juicios, evitar las interrupciones, escuchar con los ojos, en caso de conflicto centrarse en los puntos de unión, elegir un lugar neutral, cuidar la puesta en escena y seleccionar las palabras adecuadas.

Por último, nos invitó a escoger una conversación pendiente, prepararla y transformarla en una conversación inspiradora.

PRESENTACIÓN Y LIBROS SUGERIDOS

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Escuela de Padres de Orvalle

Sesión con Álvaro González Alorda, formado en la Universidad de Navarra, en IESE Business School y en Harvard Business School. Es autor de los libros Los próximos 30 años y The Talking Manager