Departamento de Orientación

La finalidad del Departamento de Orientación

El Departamento de Orientación tiene la finalidad de facilitar un mejor conocimiento de los alumnos así como una mejor atención a sus diferencias individuales, tanto por parte de los padres como del personal docente.

Para un seguimiento eficaz de cada alumno es necesario que haya una comunicación fluida, así como una buena coordinación entre padres -alumno- colegio (profesorado, preceptora, orientadora) y especialista. La acción conjunta de todos será la clave para una correcta evolución del alumno.

El Departamento de Orientación respalda y facilita la tarea educativa de padres y profesoras, constituyendo un instrumento de apoyo para el aprendizaje de los alumnos. Para ello, está a disposición de aquellos padres que requieran una información más técnica o pormenorizada sobre las posibles dificultades de aprendizaje de sus hijos, así como recibir asesoramiento bibliográfico.

El papel fundamental del profesorado

Conscientes de la importancia de que el profesorado esté plenamente concienciado sobre las necesidades educativas de estos alumnos, en Orvalle formamos a nuestro claustro de profesores en cómo tratarlos y ayudarlos. A través de sesiones de formación sobre altas capacidades, hiperactividad, déficit de atención, etc. se facilita a los profesores los conocimientos y las herramientas para mejorar su autoestima, y sacar el máximo provecho a sus capacidades.

Además se realizan sesiones individuales con cada profesor, en las que se analizan los casos concretos, las medidas propuestas, su efectividad, la necesidad de mejora, etc.

También llevamos a cabo el asesoramiento didáctico del profesorado, facilitándoles recursos pedagógicos adecuados a la diversidad de alumnos, a la vez que promovemos su participación en cursos de actualización, con lecturas más especializadas según sus necesidades.

Un equipo multidisciplinar

El Departamento de Orientación cuenta  con un equipo con un perfil multidisciplinar, que abarca diferentes campos como: pedagogía, psicología, estimulación temprana, logopedia, audición y lenguaje y optometría.

Las tres áreas principales de intervención

1. Prevención

1.1 En Educación Infantil y Primaria

A través de una cuidada programación en Educación Infantil y primeros cursos de Primaria, que abarca las siguientes áreas:

Programa de Desarrollo  Neuromotor

Cuya finalidad es lograr:

  • Un sistema nervioso maduro y eficiente como base de un buen aprendizaje
  • Elevar el nivel de atención y autodominio corporal
  • Prevenir problemas de lectura y escritura
  • Conseguir el  dominio de los patrones básicos de movimiento y de equilibrio
  • Lograr la integración sensorial
  • Y madurar la percepción visual y la  coordinación ojo-mano.
Programa audiomotor

Persigue el buen desarrollo de  la discriminación auditiva y el autodominio corporal; facilitar la integración del esquema corporal y la iniciación a la música y a la danza, y favorecer el aprendizaje de los idiomas.

Programa de habilidades visuales

Su finalidad es mejorar el seguimiento y la coordinación de los movimientos de los ojos; conseguir una mejora en la velocidad lectora y prevenir deficiencias al leer.

Programa fonoarticulatorio

Pretende desarrollar la capacidad articulatoria a través de ejercicios de respiración, soplo, resistencia, vibración, etc.

1.1 En Educación Secundaria y Bachillerato

La preceptora, en constante comunicación tanto con la alumna como con la familia y el claustro de profesores, realiza una tarea esencial de prevención.

Esta prevención está centrada en tres áreas:

  • Problemas de aprendizaje: bajo rendimiento, falta de consolidación de técnicas de estudio, déficit de atención, dislexia, etc.
  • Problemas de conducta: alimentaria, de estado de ánimo, etc.
  • Problemas de comportamiento  y emocionales: comportamiento disruptivo en el aula, problemas de relaciones entre compañeros, etc.

Ante cualquier duda, el Departamento de Orientación se entrevista con la preceptora, con la alumna o con la familia, valorando la presencia de algún problema, así como la necesidad o no de intervención por parte del Departamento.

2. Detección

Mediante la observación directa en el aula, los datos que la familia aporta a la preceptora y los resultados de las distintas pruebas psicopedagógicas, se trabaja para reunir en cada caso los máximos datos posibles  para poder establecer los mecanismos de apoyo que se consideren necesarios para atender a cada caso.

En ocasiones, es necesario consultar con determinados especialistas que, con su diagnóstico, confirmen o no nuestras observaciones. Para ello contamos con un equipo de profesionales que lleva a cabo tanto la valoración y el diagnóstico, como el tratamiento dentro del horario escolar, lo cual favorece la coordinación de todos los profesionales que intervienen en la educación de nuestros alumnos, facilitando la logística familiar de cada tarde, proporcionando más tiempo a estos alumnos, para evitar la sobrecarga que tendrían de otro modo.

3. Intervención

Una vez detectado el problema y sus causas, se han de poner los medios necesarios que pueden variar en función de cada caso:

  • Fijar pautas de actuación conjuntas entre la familia y el colegio.
  • Establecer los refuerzos educativos necesarios: adaptaciones metodológicas, refuerzo educativo en pequeño grupo, etc.
  • Participar en un programas de intervención que el colegio facilita dentro del horario escolar, que abarca los siguientes aspectos:
    • Habla: dislalias, disfemias, disfonías.
    • Lenguaje: retraso simple o específico del lenguaje.
    • Lectura y escritura: dislexias, disgrafías, disortografías.
    • Pienso y resuelvo: desarrollo del pensamiento lógico matemático.
    •  Técnicas de estudio: adquisición de estrategias de aprendizaje.
    • Fíjate más: mejora de la atención.