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Fabrice Hadjadj en Orvalle: ''La paternidad no es una gestión eficiente, sino una gesta del espíritu''

El polideportivo del Colegio Orvalle en Madrid se quedó pequeño para recibir a una de las voces más provocadoras y lúcidas del pensamiento actual. Más de 550 personas se dieron cita para escuchar a Fabrice Hadjadj, quien, con su habitual estilo dialéctico y cercano, transformó una tarde de formación en una experiencia profunda sobre lo que significa, verdaderamente, ser padre hoy.
Un invitado de excepción en el Colegio Orvalle de Madrid
Fabrice Hadjadj es considerado una de las voces más brillantes de la intelectualidad europea actual por su capacidad de unir el rigor académico con una vivencia radical de sus principios. Nacido en 1971 en Nanterre (Francia), es Catedrático de Filosofía y posee un origen que es un auténtico crisol cultural: de familia judía con raíces tunecinas y formación inicial ateo-maoísta, se convirtió al catolicismo en 1998.
Su trayectoria es de gran peso institucional. Dirigió durante una década el Instituto Philanthropos en Suiza y, en 2014, el Papa Francisco lo nombró miembro del Consejo Pontificio para los Laicos. Autor de más de una veintena de libros y ganador del Premio Lustiger de la Academia Francesa, Hadjadj lidera actualmente un proyecto pionero en Madrid: el Instituto Incarnatus Est.
En Orvalle, Hadjadj no vino a dar lecciones magistrales desde la distancia, sino a recordar que ser padre es una verdadera gesta del espíritu en la carne.



El "triple malentendido" y la sorpresa de ser padre
Hadjadj comenzó la conferencia con humildad, restando importancia a los títulos que lo presentaban como "el filósofo más brillante" para conectar de inmediato con el público. Planteó si la asistencia masiva a la conferencia se debía a un "triple malentendido", pues su tesis central rompe con los esquemas actuales: los padres no son expertos en educación.
"No existen clases para ser padre porque no es una profesión"
Afirmó con contundencia Fabrice Hadjadj en el Colegio Orvalle de Madrid.
Mientras que la madre tiene una preparación física y biológica evidente para la maternidad, el padre nace al mismo tiempo que su hijo. Es en ese instante cuando el hombre comprende realmente quién fue su propio padre, descubriendo su filiación a través de su propia paternidad.
De la gestión a la "gesta": un oficio sin oficina
Uno de los puntos clave de la sesión fue la distinción entre gestión y gesta. Mientras que el mundo moderno nos empuja a ver la familia como algo que se debe "gestionar eficientemente", Hadjadj defendió que el padre es quien improvisa sobre la marcha.
- La autoridad no se delega: el padre debe afirmar su autoridad, pero una autoridad entendida como el "autor de los días" de alguien, no como un controlador.
- Aceptar la imperfección: La familia es, por definición, el escenario de un "drama generacional". Es el lugar de la disfuncionalidad donde, más que enseñar, se trata de "entrañar".
La familia como escuela de amor y de perdón
Para el filósofo francés, la familia es la verdadera escuela del amor, y eso incluye necesariamente la decepción y el conflicto. "En una familia siempre hay broncas", señaló, pero es precisamente ahí donde surge la oportunidad del don y del perdón bajo la mirada de la Misericordia.
Lo más valioso que un padre puede dar a su hijo, tras una injusticia o un error, es pedir perdón. De este modo, el padre reconoce que no es "El Padre" con mayúscula, sino un hermano de su propio hijo en el ámbito de la Gracia.
El modelo de Abraham: esperanza contra toda esperanza
Hadjadj cerró su intervención acudiendo a las fuentes bíblicas, centrando la figura del padre en Abraham. El sacrificio de Isaac es, en realidad, el sacrificio del corazón de Abraham: dar la vida de su hijo es más que dar su propia vida. Es en este pasaje del Génesis donde aparece por primera vez la palabra "Amor" y la palabra "Padre".
Su mensaje final para los padres de Orvalle fue de esperanza: la meta no es solo alimentar al hijo, sino mostrarle que es bueno haber nacido en esta época y que es bueno estar en este mundo para traer la luz divina. Educar no consiste en seguir "mis planes", sino los del Señor, lo cual constituye un auténtico combate espiritual.



Píldoras de sabiduría: el pensamiento de Hadjadj en frases
Para captar la esencia de lo vivido en el Colegio Orvalle de Madrid, nada mejor que las sentencias rompedoras que Fabrice lanzó ante los más de 550 asistentes. Estas ideas resumen su visión de la paternidad como un misterio que se vive en lo cotidiano:
- "La familia es el escenario del drama generacional": no es un lugar idílico, sino una "arena" o un "circo" donde se manifiesta la realidad humana en toda su crudeza.
- "Ser padre es un oficio sin oficina": un trabajo y un misterio para el que no existe una formación previa reglada ni un manual de instrucciones definitivo.
- "El hombre se convierte en padre por su animalidad, no por su sabiduría": aludiendo a que la paternidad nace de la unión con la mujer y no de un título académico.
- "El padre nace al mismo tiempo que su hijo": antes del nacimiento, el hombre no es padre; descubre su identidad (y la de su propio progenitor) en el mismo instante en que nace su descendencia
Guía práctica: educar sin exasperar (el combate espiritual)
En la segunda parte de su intervención, Hadjadj aterrizó los conceptos filosóficos en consejos prácticos para el día a día, basándose en las enseñanzas de San Pablo:
- No desalentar a los hijos: citando a Colosenses 3,21, recordó que la misión del padre es corregir sin exasperar para evitar que los hijos se desanimen.
- Corregir "en el Señor": el gran reto es dejar de educar "según yo mismo" (mis planes, mis éxitos o mis frustraciones) para educar según el Señor. Esto es, en palabras de Fabrice, un auténtico combate espiritual.
- La meta de la esperanza: la labor del padre no es solo alimentar o gestionar la logística familiar, sino dar esperanza y mostrar al hijo que es bueno estar en este mundo para traer la luz divina.
El papel de la mujer: el "advenimiento" de la paternidad
Un punto que impactó mucho al público fue la distinción que hizo entre madre y padre. Mientras que la madre tiene una preparación física y biológica evidente (lleva al hijo en su vientre), el padre no tiene esa preparación mental ni física previa.
Hadjadj explicó que la paternidad es recibida a través de la mujer: es ella quien indica "este es tu padre", permitiendo que el hombre asuma una autoridad que nace del abandono y la confianza en ella.
El misterio de Abraham: la gesta de la esperanza
El filósofo cerró vinculando la figura del padre con Abraham, "nuestro padre en la fe". Destacó que el sacrificio de Isaac es, en realidad, el sacrificio del corazón de Abraham. Lo más revelador fue notar que en este pasaje del Génesis (Capítulo 22) es donde aparecen por primera vez en la Biblia las palabras "Amor" y "Padre". Abraham, esperando contra toda esperanza, nos enseña que la "gesta" del padre hoy es afirmar que la vida es una misión y un don, incluso cuando el mundo parece condenado.



Preguntas y respuestas sobre la conferencia de Fabrice Hadjadj
1. ¿Por qué Fabrice Hadjadj afirma que los padres no son expertos en educación?
Hadjadj sostiene que ser padre no es una profesión y, por lo tanto, no existen clases ni una formación previa que garantice el éxito. A diferencia de otras disciplinas, la paternidad es un "oficio sin oficina" donde el hombre nunca está totalmente listo; de hecho, el padre nace al mismo tiempo que su hijo y descubre su propia identidad como hijo al convertirse en progenitor.
2. ¿Cuál es la diferencia entre la "gestión" familiar y la paternidad como una "gesta"?
Mientras que la gestión implica un control técnico o una improvisación constante sobre la marcha, la gesta tiene una dimensión espiritual y de esperanza. La verdadera "gesta" del padre consiste en comunicar al hijo que es bueno haber nacido en esta época y mostrarle que el sentido de la vida es recibirla para volver a darla, convirtiéndose en un testimonio de luz divina en el mundo.
3. ¿Qué es lo único que un padre no puede delegar según Hadjadj?
Lo que un padre no puede delegar bajo ninguna circunstancia es su autoridad. Esta autoridad no se entiende como una competencia técnica, sino como la responsabilidad de ser el "autor de los días" de alguien. Es una autoridad moral que se recibe y se afirma para alentar a los hijos, corrigiéndolos "en el Señor" y no según los planes egoístas del propio padre.
4. ¿Por qué se dice que la familia es la "escuela del perdón"?
Para Hadjadj, la familia es el escenario de un "drama generacional" donde inevitablemente surgen conflictos y decepciones. Es precisamente en este entorno "disfuncional" donde se aprende el verdadero amor a través del don y del perdón. Uno de los actos más potentes de un padre es saber pedir perdón a su hijo tras una bronca injusta, reconociendo que, ante Dios, ambos son hermanos en el ámbito de la Gracia.

















